Comunicado de solidaridad de LAB con las universidades de Rojava /Norte y Este de Siria

Desde la sección sindical de LAB, sindicato de clase y feminista, de la Universidad del país Vasco- Euskal Herriko Unibertsitatea, queremos expresar nuestra más firme solidaridad con el profesorado, el estudiantado y el personal trabajador de las universidades de Rojava / Norte y Este de Siria, que hoy se ven obligadas y obligados a abandonar las aulas para defender sus universidades, sus ciudades y el proyecto político y social que han construido frente a la guerra y la agresión permanente.

Las universidades de Rojava —en Raqqa, Kobanê o Qamishlo— nacieron en condiciones extremas, en medio del conflicto, allí donde antes no existía ningún acceso a la educación superior. Estos centros han sido y son un pilar fundamental para garantizar el derecho a la educación de la juventud, vinculando el conocimiento a la liberación de las mujeres, a una relación ecológica con la vida y a un modelo democrático y comunitario de organización social.

Durante más de quince años, el pueblo de Rojava ha construido colectivamente un proyecto alternativo frente al capitalismo, el patriarcado y el autoritarismo, bajo el asedio constante de potencias imperialistas, estados regionales y fuerzas coloniales. A través de la autoorganización, la autodefensa y la diplomacia popular, han abierto un espacio de esperanza para los pueblos oprimidos de la región y del mundo.

Hoy, ese proyecto está siendo atacado de forma brutal. Las fuerzas fascistas del régimen sirio, estructuras vinculadas a Al Qaeda recicladas como autoridad estatal, y mercenarios respaldados por potencias regionales e internacionales, junto con los ataques directos del Estado turco, están llevando a cabo una ofensiva que tiene como objetivo destruir este proceso político y social.

Denunciamos que estamos ante una situación de extrema gravedad, marcada por dinámicas de genocidio y feminicidio. Las universidades se han convertido en refugios improvisados para personas desplazadas que sobreviven sin recursos básicos en pleno invierno. Los ataques con drones del Estado turco en las inmediaciones de la Universidad de Rojava en Qamishlo, el aislamiento del estudiantado respecto a sus familias y el asedio total a la ciudad de Kobanê —sin agua, electricidad ni suministros básicos— son parte de una estrategia de guerra contra la vida, la educación y la organización popular.

Desde LAB queremos afirmar con claridad que la defensa de las universidades de Rojava es también la defensa del derecho de los pueblos a decidir su futuro, de la educación como herramienta de emancipación y de un modelo social basado en la igualdad, el feminismo, la ecología y la democracia radical.

Hacemos un llamamiento a la clase trabajadora, a los sindicatos, a las comunidades educativas y a los movimientos populares a organizar la solidaridad activa con Rojava: a romper el silencio, a denunciar la complicidad de los estados y a fortalecer las redes internacionales que sostienen la resistencia.

La solidaridad internacionalista es parte de la autodefensa de los pueblos. Desde Euskal Herria, reafirmamos nuestro compromiso con Rojava y con su lucha por la libertad, la liberación de las mujeres, la vida ecológica y una sociedad democrática y comunitaria.

Rojavano está sola.